jueves, 8 de mayo de 2008

Desde Guayaquil para el mundo

En la picantería "El Pez Eléctrico" donde se aloja el buen comer de la urbe porteña encontré este pintoresco y delicioso producto que sin importarme su fecha de elaboración, fabricante ni ingredientes me lo embutí con un rico y nutritivo encebollado, la especialidad de la casa.
Nótese que este producto utiliza el icono de la marca Real, vivesa criolla dirían muchos. Para mí es una forma pintorezca de rendirle tributo a una gran marca. No pensaría lo mismo si fuera otro atún que lo hace.
No se pierdan el slogan, muy apropiado para el producto y el empaque.

3 comentarios:

Adn Montalvo Estrada dijo...

A mí me parece solo falta de creatividad y falta de inversión en imagen de marca. Aunque también es posible que le hayan pagado unos $20 a esos diseñadores de esquina o es un aporte del departamento de diseño de la imprenta.
En todo caso, no lo acepto, no me gusta, no lo celebro.

AZAEL TORRES dijo...

Por eso solo se venderá ahí

Gringo dijo...

simón a la final el plagio es plagio, no tributo.